¡Niño de Belén!
¡Oh mi amado y divino pequeño que a esconderte
en oscuro portal bajaste del cielo!
Cuántas veces en mis sueños,
con dulce embeleso,
te he mirado dormido entre pajas
y te he dado un beso.
Niño de Belén, al mirarte dormido y pequeño,
como a Dios te adoré en el sagrario
donde vives de amor prisionero,
si porque eres mi Dios yo te adoro,
porque estás pequeño,
me acerco.
Madre Amalia Martín de la Escalera
HHAA de Cristo Crucificado
Misiones Salesianas.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario