Se puede rezar esta Novena como preparación
para la fiesta de San José (19 de marzo y el 1 de mayo).
Pero también se puede hacer en temporada de Adviento o en Navidad.
Se puede hacer como una Novena Perpetua.
San José, padre adoptivo tan fiel del Divino Niño,
esposo virginal de la Madre de Dios,
protector poderoso de la Santa Iglesia,
nosotros venimos a ti para encomendarnos
a tu protección especial.
---
Tu no buscaste nada de este mundo,
sino la Gloria de Dios y el bien del prójimo.
Todo entregado al Salvador,
tu dicha era orar, trabajar y sacrificarte,
sufrir, morir, y sin embargo eras conocido por Jesús.
Sus miradas descansaban con complacencia
en tu vida sencilla y oculta en El.
---
San José, tú ya ayudaste a tantos hombres.
Venimos a ti con gran confianza.
Tú vez en la Luz de Dios lo que nos falta,
conoces nuestras preocupaciones,
nuestras dificultades, nuestras penas.
Nosotros encomendamos a tu cuidado paternal
este asunto especial...
Lo colocamos en tus manos que salvaron al Niño Jesús.
---
Pero antes de nada, imploramos para nosotros la Gracia
de nunca separarnos de Jesús por el pecado mortal,
de conocerlo y amarlo cada vez más,
así como a su Santa Madre;
de vivir siempre en la Presencia de Dios,
de hacerlo todo para su Gloria
y el bien de las almas, y llegar un día
a la visión bienaventurada de Dios
para alabarlo eternamente contigo.
Amén.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario