¨Oye y ten entendido hijo mío, el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige, no se turbe tu corazón ni te inquiete cosa alguna,
no temas esa enfermedad, ni otra alguna enfermedad y angustia¨
¿Acaso no estoy yo aquí, que soy tu madre?
¿No estás bajo mi sombra y mi amparo?
¿No soy vida y dulzura?
¿No estás acaso en mi regazo?
¿No soy yo tu salud?
¡Oh, purísima Virgen de Guadalupe!
Líbranos de los obstáculos desafortunados de la vida.
Amén.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario